Beneficios que aportan los animales en centros penitenciarios

Se ha comprobado el efecto beneficioso que tienen los animales en las personas. Este es más acusado en las personas con necesidades especiales, por lo que los reclusos no iban a ser una excepción. Los animales en centros penitenciarios ayudan a la rehabilitación de estas personas. Los animales de compañía mejoran la autoestima, dan cariño sin amenazas, sin juzgar y consiguen que las personas sean más responsables. De esta forma, estimulan y satisfacen su necesidad de cuidar a alguien.

Se ha comprobado que los animales mejoran tanto el “ambiente”, que se reducen las peleas y los suicidios. Son un foco de atención que llega a todos, catalizando la comunicación y distrayendo de las rutinas diarias.

Una actividad que mejora sustancialmente el comportamiento de las personas es el adiestramiento de un perro de asistencia. Así, posteriormente, ese perro ayudará a personas con alguna discapacidad física, contribuyendo a mejorar la sociedad.

Los internos que lo han realizado han conseguido dar un nuevo sentido a su vida. Han aprendido lo que es la responsabilidad de cuidar y educar a un perro para un fin caritativo. Además, el sentimiento de amor incondicional que han recibido por parte del perro les han llenado de esperanza y de actitudes positivas. De la misma forma, estas experiencias les ayudan a hacer nuevas amistades y a tratar a las personas de una forma adecuada.

Ya hay programas de rehabilitación de estas personas en otros países. Los animales en centros penitenciarios han conseguido diversos beneficios: disminución de la violencia y de  lesiones autoinfligidas, disminución de suicidios, mejora de las relaciones con el personal y entre los reclusos, mejora de la autoestima, reducción del consumo de drogas, menos reincidencias, etc.

Todo es debido a las experiencias positivas que fomentan los animales. Dan lugar a sentimientos como empatía, responsabilidad, compasión, paciencia, confianza y cuidado de otro ser vivo.

Actividades enfocadas al adiestramiento

Por su parte, las actividades enfocadas al adiestramiento también han conseguido mejoras en las personas en aspectos de liderazgo, trabajo en equipo, toma de decisiones y capacidad de trabajo.

Hay otros programas que se han llevado a cabo con reclusos y que han tenido muy buenos resultados. Se han realizado programas educativos y de rehabilitación de animales abandonados. Estos programas hacen que muchas personas se sientan identificadas, haciendo que se impliquen enormemente en el proyecto. También hay programas de formación en el manejo de los animales, dándoles además una nueva perspectiva de futuro.

Un buen ejemplo de estos programas es el que se hizo con jóvenes delincuentes a los que se les asignaron perros de una protectora de animales que habían sido abandonados. Ellos tenían que encargarse de educarlos para que consiguieran que alguien los adoptara. Los jóvenes se sintieron muy identificados con estos perros abandonados. Crearon un vínculo que les hizo experimentar sentimientos que no habían dejado salir antes.

Trabajaron y se divirtieron entendiendo que las actitudes positivas dan lugar a resultados positivos. Que las demostraciones de cariño no están mal vistas. Estos perros ayudaron a los jóvenes a ser más afectuosos, a demostrar más sus sentimientos, a ser más solidarios, a practicar nuevos hábitos, a ser más tolerantes y pacientes, a tener más responsabilidad, compromiso, comprensión y empatía. Dando lugar a una mejora de la autoestima y del autocontrol.

En España se incluyen estos programas de terapia asistida por animales en el apartado de reeducación y reinserción social, dentro del Programa TACA del Ministerio del Interior.

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